Cómo resolver un supuesto práctico de Educación Infantil paso a paso

Cuando preguntamos a un grupo nuevo cómo resolvería un supuesto práctico, casi nadie habla del caso. Hablan de lo que saben del tema. Es normal: llevan meses estudiando teoría y quieren demostrarla. Pero el segundo ejercicio de Educador Infantil no pide eso. Las bases de la Orden 2120/2023 dicen que el tribunal valora la capacidad para aplicar los conocimientos a la situación planteada, además del rigor analítico, la claridad y el orden de ideas y la calidad de la expresión escrita. Aplicar es la palabra que manda.

Te proponemos un método de cinco pasos y lo vamos a usar con un caso concreto, para que se vea cómo funciona.

El caso: mordiscos en el rincón de construcciones

Aula de 2-3 años, febrero, escuela infantil de la Comunidad de Madrid. Hugo, de dos años y cuatro meses, ha mordido a tres compañeros en dos semanas, casi siempre en el rincón de construcciones y a media mañana. Dos familias han pedido por escrito que se tomen medidas y una de ellas quiere saber quién es el niño. Se pide una propuesta de intervención.

Mesa de un aula de Educación Infantil con libreta de observación abierta, lista de comprobación y bloques de madera
Antes de proponer nada: leer el caso, anotar datos y observar. El supuesto se gana o se pierde en los detalles.

Paso 1. Leer el enunciado dos veces y subrayar datos

La primera lectura es para entender. La segunda, lápiz en mano, para cazar datos que condicionan la respuesta: la edad (a los dos años muchas conductas de mordisco tienen que ver con un lenguaje que aún no alcanza para expresar frustración), el lugar y la hora (siempre el mismo rincón, siempre a media mañana), y que hay familias pidiendo un nombre. Cada dato subrayado tiene que aparecer después en tu propuesta. Si alguno no aparece, algo has dejado fuera.

Paso 2. Formular el problema en una frase

Antes de escribir nada más, dilo en una línea: «Un niño de 2 años muerde en situaciones de juego compartido con material escaso, y hay que intervenir en el aula, con su familia y con las familias afectadas, protegiendo su intimidad.» Esa frase es tu brújula. Si a mitad de examen te pierdes, vuelves a ella.

«Si no cabe en una frase, aún no has entendido el caso.»

Paso 3. Encuadrar en la normativa, poco y con sentido

No hace falta una lista de leyes. Basta con anclar dos o tres decisiones. El Decreto 36/2022 de la Comunidad de Madrid recoge, en el primer ciclo, el desarrollo afectivo, la regulación progresiva de la conducta y la colaboración con las familias: ahí apoyas tu enfoque educativo y no sancionador. La protección de datos del menor justifica no revelar su nombre. Recuerda además que el tribunal comunicó el 18 de septiembre de 2026 que la normativa exigible será la vigente cuando el BOCM publique las listas definitivas de admitidos y el anuncio del primer ejercicio. Esa resolución todavía no ha salido, así que conviene revisar las referencias cuando se publique.

Dato clave

La normativa exigible será la vigente en la fecha en que el BOCM publique las listas definitivas de admitidos y el anuncio del primer ejercicio. Cita poco y bien: una referencia que justifica una decisión concreta vale más que un párrafo de leyes.

Paso 4. Proponer una intervención que se pueda hacer el lunes

Aquí se gana o se pierde el supuesto. Observación sistemática durante una semana con un registro sencillo de antecedente, conducta y consecuencia. Más piezas en el rincón de construcciones y menos niños a la vez, porque la escasez provoca conflicto. Una educadora cerca de Hugo en esa franja, para anticiparse y ponerle palabras a lo que siente («quieres el bloque rojo, estás enfadado»). Atención a la víctima primero, sin gritos ni castigos para el que muerde, y un cuento sobre los mordiscos en la asamblea. Todo concreto, con quién, cuándo y cómo.

Paso 5. Cerrar con evaluación y coordinación con las familias

Dos semanas después, comparas el registro: cuántos episodios, en qué momentos. Con la familia de Hugo, entrevista tranquila, sin etiquetas, para saber si en casa pasa algo parecido y acordar respuestas comunes. Con las familias afectadas, una respuesta escrita que explique qué se está haciendo y por qué no se da el nombre. Y una nota al equipo educativo para que todas respondan igual. Sin este cierre, la propuesta queda coja.

Esquema en cinco pasos para resolver un supuesto práctico de Educación Infantil: leer y subrayar, una frase, normativa, intervención y cierre con familias
Los cinco pasos en orden: del enunciado a la evaluación.

Tres errores que vemos cada año

El primero es contestar en abstracto: tres párrafos sobre la agresividad en la infancia y ni una mención a Hugo. El tribunal lee eso como un tema copiado. El segundo es no dar marco normativo, o darlo como un bloque pegado al principio que no justifica nada. El tercero es escribir demasiado. Tienes dos horas para dos supuestos, y luego los lees en voz alta en sesión pública, con un posible diálogo de hasta quince minutos con el tribunal. Una respuesta de seis caras no se lee bien ni se defiende bien. Mejor dos caras claras, sin abreviaturas, como piden las bases.

De método a costumbre

Saber los pasos es fácil. Lo difícil es que salgan solos con el reloj delante, y eso solo llega practicando con casos distintos. En el intensivo de supuestos prácticos de Educador Infantil, que empieza el 16 de noviembre de 2026, trabajamos con una plantilla de resolución y una guía metodológica que ordenan justo este proceso. Incluye corrección individual de tus supuestos, para que alguien lea lo que escribes y te diga qué falta, y simulacros en tiempo real, con el reloj y las condiciones del examen.

Mientras tanto, no descuides el test: el simulador de test de Técnico Superior en Educación Infantil te ayuda a llegar con el primer ejercicio controlado. Y si quieres preparación completa, tienes el curso de Técnico en Educación Infantil.

Equipo docente de Oposiciones de Técnicos a Medida

Fuentes oficiales

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