Metodologías activas en Educación Infantil: ejemplos que sí sirven en un supuesto práctico

Hay una frase que leemos en casi todos los supuestos de los alumnos que empiezan: «Se utilizará una metodología activa, globalizada y lúdica». Es correcta. Y no suma casi nada, porque la podría escribir cualquiera sin haber leído el caso. El tribunal del segundo ejercicio de Educador Infantil valora la capacidad para aplicar los conocimientos a la situación planteada. Nombrar una metodología no es aplicarla. Aplicarla es decir qué hacen los niños, con qué, dónde y durante cuánto tiempo.

En la guía sobre cómo resolver un supuesto práctico de Educación Infantil paso a paso vimos el método general. Ahora bajamos a la intervención, que es donde más puntos se juegan. Vamos con las cuatro metodologías que más rendimiento dan en el primer ciclo, cómo citarlas y cómo convertirlas en algo que se pueda hacer el lunes. Y también cuándo conviene no usarlas.

Qué dice el currículo de Madrid, sin adornos

El Decreto 36/2022 no trae un catálogo de metodologías con nombre propio. Lo que hace, en su artículo 11, es pedir que la intervención se apoye en experiencias de aprendizaje significativas, funcionales y globales, basadas en la experimentación y el juego, desde un apego seguro y en un ambiente de afecto y confianza. Su anexo trata el juego como necesidad básica en el área Crecimiento en armonía y menciona pequeñas investigaciones y proyectos en el área Descubrimiento y exploración del entorno. Con eso tienes base de sobra.

Ten en cuenta también qué normativa cuenta. El tribunal comunicó en septiembre de 2026 que es exigible la vigente en la fecha en que el BOCM publique las listas definitivas de admitidos y el anuncio del primer ejercicio. Esa resolución salió en el BOCM n.º 247 de 16 de octubre de 2026, así que esa es tu fecha de referencia para revisar las citas.

Un caso para trabajar

Aula de 2-3 años en una escuela infantil de la Comunidad de Madrid, noviembre. Trece niños y niñas. Desde que volvió el frío pasan poco tiempo en el patio y por las mañanas el grupo está inquieto: corren por el aula, se disputan los mismos juguetes de plástico y apenas sostienen una actividad cinco minutos. Lola, de dos años y medio, llegó en octubre y todavía se queda al margen, mirando. Se pide una propuesta metodológica para el aula.

Rincones: cómo citarlos y qué escribir

Cítalos así: organización del aula en rincones de juego que permiten elegir, trabajar en pequeño grupo y reducir conflictos por el material. Y bájalo: un rincón de tesoros con cestas de piñas, conchas grandes, cucharas de madera y telas, para cuatro niños a la vez, abierto tras la asamblea durante veinte minutos, con una educadora sentada en el suelo que observa y pone palabras. Lola puede empezar ahí mirando de cerca, sin exigencia. En 0-3 funcionan bien si son pocos, estables y con poco material. Ocho rincones con normas de rotación para niños de dos años es copiar un modelo pensado para el segundo ciclo.

Juego: no basta con decir lúdico

El juego es lo que tiene más apoyo en el decreto, así que úsalo. Pero concreta qué tipo. En este caso, juego heurístico: una sesión semanal con latas, tubos, cadenas y tapones, sin consigna, donde cada niño explora a su ritmo. Atiende justo lo que pide el enunciado, porque baja la disputa por un juguete concreto y alarga la atención. Si escribes «se trabajará a través del juego» y no dices cuál, el tribunal no tiene nada que puntuar.

«Nombrar una metodología no es aplicarla. Aplicarla es decir qué hacen los niños, con qué, dónde y durante cuánto tiempo.»

Ambientes: cuando el problema es el espacio

Los ambientes van un paso más allá de los rincones: espacios compartidos, a veces entre aulas, que los niños recorren con libertad. Aquí encajan porque el grupo necesita moverse. Una propuesta realista: un ambiente de movimiento en el aula de usos múltiples con colchonetas, rampas y túneles, compartido con el aula de al lado en una franja fija de la mañana. Ojo con su límite en 0-3: con niños recién llegados como Lola, demasiada libertad de tránsito puede romper el vínculo con su educadora de referencia. Dilo en tu respuesta. Mostrar que conoces el límite puntúa tanto como la idea.

Sala de usos múltiples de una escuela infantil con bloques de espuma, rampa acolchada, túnel de tela y colchonetas preparados como circuito de movimiento
Un ambiente de movimiento no necesita mucho: colchonetas, una rampa y un túnel, en una franja fija de la mañana.

Proyectos: sí, pero pequeños

En el primer ciclo un proyecto no es un trabajo de investigación de seis semanas con producto final. Es seguir un interés que ha surgido. Si los niños traen hojas secas del patio, un pequeño proyecto de dos semanas sobre las hojas: recogerlas en el paseo, tocarlas, pisarlas, meterlas en botes transparentes, colgar fotos a su altura y enseñarlas a las familias. Para niños de dos años lo citaríamos como pequeño proyecto o centro de interés. Con un grupo de 1-2 años, salvo excepciones, no lo propondríamos.

Esquema de cuatro metodologías activas en Educación Infantil 0-3, rincones, juego heurístico, ambientes y pequeños proyectos, con cuándo usarlas, un ejemplo y su límite
Las cuatro metodologías del artículo, de un vistazo: cuándo encajan, un ejemplo concreto y su límite en 0-3.

El error que vemos cada año

Meter las cuatro en todas las respuestas. Rincones, ambientes, proyectos y juego heurístico en la misma media cara, sin decir por qué. Es mejor elegir dos que respondan a lo que pide el caso y justificarlas con un dato del enunciado. En el nuestro, el juego heurístico responde a la disputa por el material y el ambiente de movimiento, a la falta de patio. Lo demás puede ir en una línea. Y cierra siempre con cómo vas a evaluar: un registro de observación de cuánto tiempo sostienen la actividad y si Lola se acerca al grupo.

Dato clave

Dos metodologías bien elegidas y justificadas con un dato del caso valen más que cuatro nombradas de pasada. Cada una tiene que decir qué, con qué, dónde y cuánto tiempo, y la propuesta se cierra con la evaluación.

De conocerlas a usarlas con criterio

Casi todo el mundo conoce estas metodologías. Lo que marca la diferencia es elegir la adecuada para cada caso y escribirla en dos frases útiles, y eso solo sale practicando. Las metodologías activas tienen su propio bloque en el intensivo de supuestos prácticos de Educador Infantil, que empieza el 16 de noviembre de 2026, junto con la plantilla de resolución y el dosier de recursos. Incluye corrección individual de tus supuestos, para que alguien lea lo que escribes y te diga qué falta, y simulacros en tiempo real, con el reloj y las condiciones del examen.

Hasta entonces, asegura el primer ejercicio, que es el examen de Educador Infantil del 14 de noviembre de 2026, con el simulador de test de Técnico Superior en Educación Infantil. Y si buscas una preparación completa de la oposición, tienes el curso de Técnico en Educación Infantil.

Equipo docente de Oposiciones de Técnicos a Medida

Fuentes oficiales